sábado, noviembre 03, 2012

Reseña: Paranormal Activity 4 (2012)

Es muy probable que de todas las sagas de terror que se han llevado a la pantalla en las últimas décadas, Paranormal Activity tenga el éxito más difícil de explicar. Es sabido por todos que la primera es una película que me gustó mucho quizás por su puesta en escena minimalista y por la ingeniosa forma como aprovechaba su muy sencillo formato de plano fijo y tiempo muerto, pero con el pasar de los años cada secuela que ha venido (con la probable excepción de la tercera parte) insistía en un estilo francamente aburrido y soporífero al que sin embargo el público sigue siendo constantemente atraído. Dicho esto, Paranormal Activity 4 (2012) viene a ahondar más en el problema. Se trata simplemente de un subproducto diseñado única y exclusivamente para su rendimiento en taquilla y basado en la repetición hasta la náusea de un estilo de terror vago y fácil. 

Aquellos que deseen profundizar en la historia de brujería y posesiones diabólicas que las anteriores películas habían insinuado se quedarán con las ganas, ya que esta cuarta entrega no hace nada por avanzar el argumento y más bien se siente como un abreboca de la ya inevitable quinta parte, uno que encima introduce personajes nuevos pero que sigue el mismo argumento, esta vez con unos adolescentes que instalan una alarmante cantidad de cámaras web en la casa de la chica protagonista para investigar las extrañas costumbres del raro niño de la nueva vecina, que por lo visto tiene algún tipo de conexión con lo sobrenatural. La premisa pone de manifiesto una de las cosas más exasperantes de la saga, y es que en cada secuela el motivo por el cual los personajes deciden grabar todo lo que ocurre a su alrededor se hace cada vez más extraño e inverosímil, trayendo el eterno problema de este tipo de cintas (¿por qué el protagonista está grabando esto?) pero sin lograr vencer la incredulidad del espectador espabilado. Encima esta cuarta entrega no ofrece absolutamente ningún punto de interés, una escasísima cantidad de sustos más allá de salidas vulgares como mover repentinamente una silla (¡!), y por supuesto ninguna novedad más allá del curioso hecho de que el Kinect de la Xbox sumado a la visión nocturna de una cámara puede ser usado para detectar entes sobrenaturales.

Pero el que para mí es el principal problema de la película, más allá de la falta de imaginación de sus escenas de miedo o de la escasa originalidad, es algo que viene ocurriendo en todas las secuelas de la saga, y es la falta de conflicto o tensión dramática alguna. En la primera Paranormal Activity (2009) por lo menos había cierta evolución argumental que mantenía el interés del espectador: los protagonistas comenzaban registrando todo lo que ocurría en la noche para explicar extraños fenómenos que les ocurrían y la progresiva aparición de estos fenómenos provocaba una investigación acerca de lo paranormal que acababa en el descubrimiento de un demonio, una maldición familiar, y un desesperado intento por salvarse que por supuesto acababa de muy mala manera. Pero en todas las secuelas que han salido hasta la fecha esto no ocurre; los personajes no parecen tener la más mínima idea de lo que está pasándoles, no se enfrentan al peligro que les acosa porque ni siquiera saben de su existencia, y la película tiene un tono desesperadamente fatídico porque para el momento en que los protagonistas caen en cuenta de aquello que el público ya sabe desde el principio es demasiado tarde y la película simplemente termina. 

Que los guionistas incurran en el mismo error es comprensible, pero que el público siga cayendo en la misma trampa una y otra vez es algo francamente inexplicable. Que una película tan aburrida y monótona como Paranormal Activity 4 tenga un éxito tan grande es algo difícil de explicar, aunque si quien lee esto es alguien que ha visto las tres entregas anteriores de la saga muy probablemente irá a ver esta cuarta a pesar de todas las críticas negativas. Mi esperanza en todo caso es que aquellos que todavía no hayan visto las películas de Paranormal Activity tengan el buen juicio de detenerse después de la primera a ver si finalmente llega el fin de esta filón de películas nula factura y gran rentabilidad en las que el público mayoritario va en masa a ver cómo no ocurre nada.

4 comentarios:

Cinemagnific dijo...

La tercera innovó un poco, pero esto ya ha agotado la saga. Y tiene toda la pinta de que la quinta será igual. Yo soy un friki y me gusta ver las sagas enteras, pero esto es un pedazo de timo mayúsculo, infame. Triste.

Anónimo dijo...

Estas reflexiones que se pueden resumir como "no me ha gustado y no me explico como a los demás sí" me aburren soberanamente. Pero desgraciadamente es el hobby de los críticos de pacotilla del momento; buscarle la lógica a algo que no la tiene. Puede ser una moda, el éxito de una campaña de publicidad, un producto destinado a un público concreto...

Tener que leer que el público cae en la trampa una y otra vez o que los que se detengan tras la primera cuentan con mejor juicio es muy pedante.

No sé cómo he venido a parar a este blog pero dudo que vuelva, saludos.

replik2001 dijo...

Me parece que el segundo comentario sobra, pq no le veo critica constructiva por ningun lado. Estoy de acuerdo, he visto todas las de paranormal y se salvan solo la primera por la innovacion en su momento y un poquito la tercera parte, la dos es una de las peores peliculas que he visto nunca y esta cuarta esta al mismo nivel o casi, quizas un poco mejor, pero un 5% mas que no es mucho ejej.

El final por eso es tronchante? Me parecio ver grave encounters por ahi? jajaj, surrealista total.

Le daria un 2 y siendo generoso

Anónimo dijo...

Lo que sigue motivando al público a ver semejante insulto al cine de terror/suspenso es la incógnita que dejan al final de cada película y el hecho de querer saber que va a pasar con el niño y eso motiva a seguir viendo las otras películas.